Comenzando el camino

Bienvenidos y bienvenidas a este espacio de diversidad, que nace a partir de una acción formativa del Instituto Nacional de Administración Pública (INAP). 

Aquí abordaré diversas cuestiones referentes a los fundamentos sobre la igualdad de trato y la no discriminación.


Mi nombre es Manuel, soy funcionario del cuerpo de gestión de la Administración Civil del Estado y estoy vinculado a la Administración desde el año 2005. Actualmente, desempeño mis funciones en una oficina de trámites de extranjeros de la Policía Nacional. Antes de llegar hasta aquí, trabajé en el SEPE, en la Gerencia Territorial de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León, y en varios puestos organizativos y de gestión en servicios periféricos del Ministerio del Interior.

A mi centro de trabajo acuden cada día numerosas personas extranjeras para realizar todo tipo de trámites, muchos de ellos relacionados con sus permisos de residencia en nuestro país. Apenas llevo un par de semanas en este trabajo, pero ya puedo decir que me gusta lo que hago, y que me encanta el día a día de la oficina y el poder tratar con ciudadanos y ciudadanas de otros países y de tan diversas culturas. Siempre me ha gustado viajar y conocer otras costumbres, por lo se me hace muy enriquecedor el poder interactuar cada día con gente de todo el planeta. 


Me considero una persona empática y comprensiva, respetuosa, no me gustan las injusticias y me gusta ayudar a los demás. Considero que los empleados públicos, en todos los ámbitos que abarcamos, somos fundamentales para el buen funcionamiento de la administración. Y ya que nuestro trabajo se orienta a la sociedad, a las personas con las que convivimos, considero que la igualdad de trato y la no discriminación debe ser la base de nuestra actuación. Por ello, a fin de incrementar mis conocimientos sobre la materia y poder realizar mi trabajo de la mejor manera posible, inicio esta bonita aventura de aprendizaje sobre inclusión y diversidad.


La frase que dice "Europa se hizo peregrinando a Santiago" se atribuye a Goethe, escritor románico alemán del siglo XIX. Durante la Edad Media, miles de caminantes de las islas británicas, Francia, Italia y los territorios germánicos viajaron hasta Compostela, muchas veces embarcándose en un viaje sólo de ida. Las rutas a la ciudad se hicieron sinónimo de concordia, tolerancia, entendimiento y conocimiento, y a lo largo de todo el recorrido, se comenzó a desarrollar el intercambio cultural y económico entre las gentes.

Nací y crecí en Santiago de Compostela. Tras unos años peregrinando con mis destinos por varios puntos de España, tuve la suerte de poder volver y establecerme en mi ciudad natal, ciudad abierta y generosa, a la que siguen llegando cada día gentes de todos los lugares del mundo, formando una red universal de diversidad, respeto y tolerancia.

Buen camino.




Comentarios